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miércoles, 4 de enero de 2012

Ingenieros sanjuaninos crean un robot para el cuidado de cultivos

 Ingenieros sanjuaninos crean un robot para el cuidado de cultivos

Es capaz de recorrer las plantaciones en forma totalmente autónoma para verificar el estado de una plantación. Pero además servirá para aplicar agroquímicos y riego en forma selectiva. Sus creadores fueron premiados en Innovar 2011, el concurso que organiza el Ministerio de Ciencia, Tecnología e InUn grupo de ingenieros del Instituto de Automática de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) trabaja desde hace dos años en el diseño de un “robot autónomo para entornos agrícolas”. El proyecto comenzó con la adquisición de un cuatriciclo comercial al que se le realizaron varias modificaciones para que pueda moverse en forma totalmente autónoma por el campo y controlar el estado de los cultivos sin necesidad de un conductor.

En comunicación telefónica con TELAM, el ingeniero Carlos Soria, participante del proyecto e investigador asistente del CONICET, explicó que la idea de utilizar un cuatriciclo surgió ante la necesidad de contar con un vehículo de poco peso. “A diferencia de un tractor, este es mucho más liviano y, al hacerlo totalmente robotizado, no es necesario que lo maneje una persona. Ahí ya tenemos 80 kilos menos. Esto permite, entonces, que pueda moverse sobre la tierra del cultivo sin provocarle ningún daño”, explicó.
La primera etapa del proyecto consistió, entonces, en la automatización total del vehículo. Para ello, se le hicieron diversas modificaciones mecánicas y se le añadió toda la parte de electrónica. “Se le agregaron sensores, actuadores, computadoras y sistemas de control para poder convertirlo en un robot totalmente autónomo. También posee un GPS para moverse en todos los lugares georreferenciados, cámaras de visión, láser scanner para detectar obstáculos y esquivarlos, odometría para saber la velocidad y la posición del vehículo”, comentó el ingeniero.
Todas estas modificaciones hechas sobre un cuatriciclo común permitieron obtener un vehículo autónomo todo terreno. Es decir, que sin una persona física en el terreno, es posible indicar una trayectoria específica que el robot debe realizar. Y si hay algún obstáculo imprevisto, lo tiene que poder evitar para luego volver al camino original.
La segunda etapa del proyecto —en la cual se trabaja actualmente— consiste en agregarle sensores para conocer la situación del cultivo en cuestión. “Esto nos va a permitir que, una vez que el robot haya recorrido todo el campo, genere un mapa de aplicación. Y a partir de estos mapas, el agrónomo pueda conocer el estado del cultivo, si hay alguna plaga, si necesita riego o si está enfermo. O, estimar la producción, entre otros datos de interés”, detalló Soria.
La etapa final del proyecto consistirá en la colocación de unos aplicadores de productos agroquímicos en la parte trasera del vehículo. Entonces, “a partir de los datos censados por el robot y de los mapas de aplicación obtenidos, se va a saber en qué lugares hace falta aplicar los productos y en cuáles no. De esta forma, se optimiza el uso de agroquímicos y se protege mejor a todo el cultivo y a la tierra, porque el agroquímico que no consume el vegetal es absorbido por la tierra y luego pasa al ser humano”, sostuvo el investigador sanjuanino.
Soria recordó que, normalmente, cuando se aplican agroquímicos, la persona que va en el tractor debe ir protegida porque estas sustancias son muy toxicas. Ahora, gracias a este robot agrícola, el operario ya no necesitará estar presente en el momento de la aplicación, sino que estará en una estación remota supervisando al robot. “Además, cuando la persona va en el tractor abre las válvulas de los agroquímicos y las deja abiertas hasta que se cubre a todo el cultivo. Y entonces, también hay un uso irracional de estas sustancias”, agregó.
Por otra parte, como el robot agrícola mide en tiempo real todas las variables del estado del cultivo, se le puede ordenar desde la base de operaciones —en ese mismo momento— aplicaciones de agroquímicos o de riego en forma optimizada. Y, en el caso de que haya alguna complicación, se lo puede teleoperar a través de un simple joystick. En definitiva, la plataforma robótica optimiza tiempo, agroquímicos, agua —tan escasa en la zona— y otros recursos que se podrán aplicar al buen desarrollo y a la calidad del cultivo.
En los próximos meses, el robot agrícola estará a prueba en el INTA de San Juan. Allí se realizarán trabajos de relevamiento de superficie a foliar y medición de “índice verde”; es decir, el estado hídrico en olivares y vides. Se estima que para la segunda mitad del 2012 el robot estará disponible para prestar servicio en lo que se comúnmente se denomina agricultura de precisión.

: , , novación Productiva.

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